muchas veces las casas carecen de estilo, simplemente, porque están atiborradas de cosas que realmente no necesitamos y que no aportan en ningún sentido a la decoración del hogar.

Nuestro consejo es revisar ambiente por ambiente, teniendo en cuenta nuestras necesidades y las funciones de los espacios, y prescindir de todo aquello que no encaje a nivel estético o que no sea realmente útil.

Esta “limpieza general” no solo despejará el espacio, sino que además nos permitirá descubrir cuál es la línea decorativa que queremos conservar y trabajar.